Alta en proteínas, Dificultad media, Pasteles, Postres, Sin lactosa
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Mona de Pascua tradicional

mitja dificultatalta proteinessin_lactosa_-corona_pascua_2La mona o roscón de Pascua es un pastel tradicional de la repostería de muchas zonas de…

La Mona o roscón de Pascua es un dulce tradicional en la repostería de muchas zonas de España. Se elabora y se consume durante la Semana Santa, como símbolo del final del periodo de cuaresma.

Según la tradición, los padrinos regalan la Mona a sus ahijados o ahijadas el lunes de Pascua, convirtiéndolo en una fecha muy esperada por los niños y celebrada por toda la familia.

Su forma y características han variado con el paso del tiempo y aún hoy en día varían según su zona de procedencia.

Tradicionalmente se trataba de un brioche dulce decorado con huevos de gallina, pero ha ido evolucionando hasta los más delicados bizcochos rellenos, decorados con huevos de chocolate, plumas de colores y símbolos del renacer de la primavera.

En zonas como Cataluña o Baleares conviven las Monas tradicionales con las propuestas más modernas, realizadas únicamente con chocolate. Podríamos describirlas como elaboradas esculturas de chocolate, que representan los más variados motivos, un dulce de lo más llamativo que se convierte en el deseo de todos los niños.

A pesar de todas las variantes existentes, este año me he decantado por elaborar una mona tradicional, un brioche dulce en forma de roscón trenzado y con huevos coloreados como su única decoración.

Una manera de volver a los orígenes de esta tradición ancestral y descubrir que muchas veces la sencillez es una muy buena opción. Y que no hace falta más que una masa sencilla y unos huevos coloreados para dar la bienvenida a la primavera.

 


Utensilios y electrodomésticos indispensables

  • Horno.
  • Pincel de cocina.
  • Varillas.

Ingredientes

  • 4 huevos
  • 4 huevos para decorar la mona
  • colorante alimentario de varios colores
  • 500 gr. de harina de fuerza
  • 250 gr. de mantequilla pomada //*para alérgicos: mantequilla sin lactosa
  • 70 gr. de azúcar
  • una pizca de sal
  • 20 gr. de levadura fresca de panadero
  • 95 gr. de leche tibia //* para alérgicos: leche sin lactosa
  • 5 gr. de azúcar de vainilla o unas gotas de extracto de vainilla natural
  • 5 gr. de miel
  • la ralladura de la piel una mandarina o naranja
  • unas gotas de agua de azahar (opcional)
  • 1 huevo extra para pincelar 

 Preparación

1. Diluye unas gotas de colorante alimentario en un vaso lleno de agua. Puedes utilizar colorante líquido, en gel o en polvo. Introduce un huevo en unas varillas e introdúcelas a su vez en el vaso con agua coloreada. Déjalo dentro del vaso hasta que se haya impregnado por completo de color, este proceso puede llevar de unos minutos a unas horas, dependiendo de la intensidad del colorante. Repite el mismo proceso con cada uno de los huevos, tiñéndolos de los colores que más te gusten y resérvalos.

2. Tamiza la harina, añádele el azúcar y la pizca de sal. Calienta la leche hasta que alcance aproximadamente unos 20 ºC, deshaz la levadura en ella.

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3. Añade la leche con la levadura disuelta, la miel, el azúcar de vainilla, la ralladura de mandarina y el agua de azahar, mezcla un poco y añade dos huevos.

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4. Amasa a mano o a máquina, hasta que la masa absorba los ingredientes líquidos. Añade uno a uno los dos huevos que quedan, a medida que la masa los absorba. Añade un cuarto de la mantequilla pomada en trocitos pequeños y añade el resto de la mantequilla poco a poco a medida que la masa la vaya absorbiendo y vaya adquiriendo una consistencia elástica.

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5. Amasa aproximadamente durante 10 minutos, para que el gluten de la masa se desarrolle y consiga la tenacidad y elasticidad adecuadas. Sabrás cuando está lista cuando se despegue sola de las paredes del bol, su superficie sea brillante y al estirarla se cree una tela semitransparente y muy elástica.

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6. Bolea la masa, cúbrela con film en contacto con su superficie pero sin presionarla y déjala reposar en la nevera durante 12 horas. Transcurridas las horas, amásala de nuevo a mano y déjala reposar 45 minutos, cubierta de film y sobre una superficie enharinada.

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7. Rompe la fermentación de nuevo, amasándola de nuevo y dejándola reposar por última vez 45 minutos más, cubierta por film. Transcurrido el tiempo, corta la masa en 6 trozos iguales, si lo prefieres pésalos para asegurarte de que sean iguales. Dales forma alargada y colócalos unidos por una de sus puntas, como se ve en la foto, para poder trenzarlos.

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8. Coge las dos tiras que se encuentran en el exterior, y crúzalas en el medio, repite el proceso con todas, siempre utilizando las que se encuentran en la parte exterior, hasta formar una trenza.

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9. Une los dos extremos de la trenza creando una corona. Cubre una bandeja de horno con papel sulfurizado y coloca la corona encima. Vaporiza agua sobre la superficie de la corona para que no se reseque.

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10. Calienta el horno hasta unos 28ºC. Fermenta la masa en el horno durante una hora. Recuerda humedecer su superficie con agua de vez en cuando para evitar que se reseque e impida el crecimiento de la masa. Una vez transcurrida la hora, cuando la masa haya aumentado considerablemente de tamaño, bate un huevo y pincela con él la superficie de la corona. Precalienta el horno a 190ºC.

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11. Coloca los huevos teñidos sobre la corona, espolvoréale azúcar y avellanas o almendras laminadas por encima y hornéala a 175ºC durante 30 min. con el horno en la posición de ventilación. Transcurrido el tiempo déjala enfriar sobre una rejilla y sírvela en cuanto se haya enfriado.
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Consejos e ideas

-Para teñir los huevos puedes utilizar cualquier tipo de colorante ALIMENTARIO, existe una gran variedad de colorante alimentarios, los más económicos y fáciles de conseguir son los colorantes líquidos, éstos son menos intensos pero al usarlos en una cantidad más grande podemos conseguir los mismos colores intensos. Los colorantes en gel y en polvo son más intensos por lo que no hará falta añadirle una gran cantidad al agua. Personalmente utilizo colorantes en gel ya que son mucho más polivalentes que los otros y duran más tiempo dado a su gran intensidad de color. Nunca utilices huevos teñidos con colorantes no alimentarios, ni huevos pintados ni de plástico, etc. Ya que al estar en contacto directo con la masa podrían traspasarle substancias químicas a la misma.

-En caso de que tu horno no se pueda calentar a tan baja temperatura (28ºC), enciéndelo a la mínima temperatura y una vez caliente introduce la masa en el horno y deja la puerta entre abierta, para fermentarla. También puedes dejarla fermentar fuera del horno en caso de que la temperatura ambiente sea muy elevada, pero en cualquier caso, recuerda humedecer la superficie de la masa con agua para evitar que se reseque.

-Puedes rellenar la masa con crema de chocolate o mermelada. También puedes añadirle especias como canela, cardamomo, anís, etc. O una vez horneada partirla en dos a lo largo y rellenarla con crema chantillí, crema pastelera, etc. Crea la combinación que más te guste.

-Esta masa de brioche, como la gran mayoría de brioches debe consumirse el mismo día que haya sido horneada ya que tiene tendencia a resecarse. Aconsejo consumirla justo en cuanto se haya enfriado. Por el mismo motivo no aconsejo congelarla, ya que al descongelarla estará reseca.

-Vigila que no caigan gotas de ningún líquido sobre los huevos coloreados, ya que se desteñirían y quedarían marcadas.

CC BY-NC-SA 4.0 This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International License. Permissions beyond the scope of this license may be available at http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/.

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